«Detectamos un acceso inusual, confirma tu identidad aquí». Mensajes como este pueden parecer legítimos porque utilizan nombres y colores conocidos. Pero la urgencia es una de las herramientas más frecuentes del engaño digital.
CASO 1: EL ENLACE DE SEGURIDAD
Llega un SMS con una dirección que parece bancaria. Al entrar, aparece un formulario que pide usuario, contraseña y código temporal. La señal crítica es la solicitud de información confidencial desde un acceso no verificado.
CASO 2: EL ASESOR QUE LLAMA
Una persona asegura que detectó una compra fraudulenta y pide leer el código recibido en el celular. No lo compartas: los códigos de verificación están diseñados para confirmar acciones del titular, no para entregarse por teléfono.
CASO 3: LA PROMOCIÓN IMPROBABLE
Ofrecen un crédito «aprobado para todos» a cambio de un pago adelantado. La promesa elimina el estudio de riesgo y presiona para actuar. Verifica cualquier producto solo en el sitio oficial y desconfía de pagos a terceros.
TRES SEÑALES QUE MERECEN ATENCIÓN
Urgencia exagerada; enlaces con dominios extraños; solicitud de datos confidenciales. La ortografía perfecta no garantiza legitimidad, y un emisor que muestra el nombre de una empresa tampoco prueba autenticidad.
QUÉ HACER SIN INTERACTUAR CON EL MENSAJE
Abre la aplicación del banco que ya conoces o escribe www.bancodebogota.com directamente. Revisa las alertas en los canales oficiales. Si sospechas suplantación, reporta el hecho por los mecanismos publicados por la entidad.
El Banco de Bogotá indica que no solicita claves, códigos ni números de tarjeta por mensajes o llamadas. Esa regla es más útil que memorizar cientos de ejemplos de estafa.